Carlos Etcheverry, al frente de Clúster CIAR, impulsa el Plan Delta para dar escala corporativa al conglomerado neuquino. La organización nuclea cuatro firmas operativas y una fundación de formación técnica, con más de mil empleados en ingeniería, tecnología, logística y mantenimiento. El ejecutivo señaló que las operadoras reclaman altos estándares de eficiencia para sostener sus inversiones de capital.

La compañía avanza con inteligencia artificial y robótica en producción. Etcheverry confirmó acuerdos con tres empresas para usar drones de inspección, termografía y sensores de precisión, y anticipó robots cuadrúpedos y androides humanoides para medir en locaciones complejas. El grupo incorpora unas cien personas cada tres meses y capacita perfiles mediante su fundación.

Clúster CIAR apuesta a la tecnología y alianzas para las obras de Vaca Muerta

Para competir en proyectos como la ampliación de Oldelval, la licuefacción de GNL y el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, CIAR se asoció con la italiana RINA y con especialistas en maniobras offshore. Etcheverry estimó que la oportunidad para montar grandes obras energéticas durará entre cinco y ocho años, mientras el upstream se explotará por décadas.