Rio Tinto habilitó la ampliación de Fénix 1B y la planta Sal de Vida en el Salar del Hombre Muerto, Antofagasta de la Sierra, durante un acto con Javier Milei y el gobernador Raúl Jalil. Según el gobierno provincial, ambas obras requirieron unos US$1.400 millones y aportan 25.000 toneladas anuales de capacidad objetivo de carbonato de litio.

Con esas plantas, la capacidad de la firma en Catamarca alcanza las 55.000 toneladas anuales exportables. Fénix 1B suma cerca de 10.000 toneladas y lleva el objetivo de esa planta de 30.000 a 40.000 al año, mientras Sal de Vida apunta a unas 15.000 toneladas anuales de LCE. La primera producción se logró en el segundo trimestre de 2026, antes de lo previsto.

Jalil sostuvo que el RIGI permitió acelerar las inversiones y lo calificó como una herramienta de federalismo productivo generadora de empleo. Estimó en unos US$9.000 millones la inversión en Catamarca bajo ese régimen y remarcó que la minería convive con el turismo y con la futura producción de cobre.