Rio Tinto anticipa finalizar 2026 en el extremo inferior de su rango de producción mundial de litio, estimado entre 61.000 y 64.000 toneladas. La decisión responde a tareas de mantenimiento en distintos activos y a retrasos en la puesta en marcha de Sal de Vida, en Catamarca, por disponibilidad de equipos.

En el Salar de Olaroz, donde la firma controla el 66,5%, la producción cayó por el mantenimiento anual y una menor concentración de litio en las pozas de evaporación, atribuida a condiciones climáticas adversas ligadas a El Niño. En Fénix, la expansión 1B suma 10.000 toneladas anuales de LCE.

Las obras en Rincon, proyecto de US$2500 millones, registraron movimientos de suelo, infraestructura y ampliación del campamento durante el trimestre. La empresa prevé que empiece a producir en 2028 y alcance 60.000 toneladas anuales de LCE grado batería tras tres años de aceleración.